miércoles, 27 de mayo de 2015

EL MADRID DE LOS AUSTRIAS



A partir de los reinados de Carlos I y, especialmente, de Felipe II, que, en el año 1561, estableció la Corte en Madrid. Castilla carecía de un lugar fijo, como residencia de la Corte. Esta, iba allá donde fuese el monarca, que solía pasar largas temporadas en diferentes ciudades de sus dominios. Algunos organismos oficiales tenían su asiento en ciudades concretas, como era el caso de Valladolid. En la capital castellana había pasado temporadas el emperador Carlos I, y allí nació
Felipe II                                                                                                                                 
Posiblemente la razón fue simple como que Madrid le gustaba mas al joven rey, y Toledo o Valladolid bastante menos.                                                                                                           

Además de su acepción geográfica, el término Madrid de los Austrias también tiene una acepción turística.  Durante el reinado de Carlos I, Madrid estaba integrado por dos núcleos principales: el recinto comprendido dentro de la muralla cristiana, de origen medieval, y los arrabales. El casco urbano se extendía, de oeste a este, desde el Palacio Real hasta la Puerta del Sol ; y, de norte a sur, desde la plaza de Santo Domingo hasta la plaza de la Cebada.


A partir de 1561, con la capitalidad, la ciudad creció de forma vertiginosa, expandiéndose principalmente hacia el este. El plano de Madrid realizado por Pedro Teiseira por en el año 1656, casi un siglo después del establecimiento de la Corte, da una idea precisa de las dimensiones del casco urbano, en tiempos de Felipe IV

La villa estaba rodeada por una cerca, mandada construir por el citado monarca en el año 1625, levantada, hacia el norte, sobre las actuales calles de Genova , Sagasta, Carranza y Alberto Aguilera (conocidas popularmente como los bulevares); hacia el sur, sobre las rondas de Toledo; Valencia y Embajadores hacia el este, sobre los paseos del Prado y Recoletos; y hacia el oeste, sobre los terraplenes del valle del rio Manzanares.


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